Doctrina

ALEGATOS. No necesariamente debe ser “por su orden”.

El trabajo del Dr. Hernán Zengarini, tiene por finalidad abordar la temática referida a los “Alegatos” y sobre todo remarcar que los mismos, tal como versa el sub-titulo del presente, no necesariamente deben ser por su orden, tal como lo prescriben en su gran mayoría los Códigos Procesales de nuestro país.

Sobre el presente ya ha escrito un distinguido colega, el Sr. Dr. Hernán G Carrillo, cuyo trabajo encontraremos publicado en el T° 63 D-236, de ZEUS, bajo el titulo: “INDEFECTIBLE TRASLADO PARA ALEGAR POR SU ORDEN ?”.

Teniendo presente el mencionado, es que me permito aggiornar dicha idea, sumándole una reciente resolución emitida por otro respetado Magistrado de la Ciudad de Rosario.

Versa Código Procesal de al Nación en su Art. 482. – “Producida la prueba, el prosecretario administrativo, sin necesidad de gestión alguna de los interesados, o sin sustanciarla si se hiciera, ordenará que se agregue al expediente. Cumplido este trámite el prosecretario administrativo pondrá los autos en secretaría para alegar; esta providencia se notificará por cédula y una vez firme se entregará el expediente a los letrados por su orden y por el plazo de seis días a cada uno, sin necesidad de petición escrita y bajo su responsabilidad para que presenten, si lo creyesen conveniente el escrito alegando sobre el mérito de la prueba. Se considerará como una sola parte a quienes actúen bajo representación común. Transcurrido el plazo sin que el expediente haya sido devuelto, la parte que lo retuviese perderá el derecho de alegar sin que se requiera intimación. El plazo para presentar el alegato es común.”

Versa el Art 406 del Código Procesal Civil y Comercial de Santa Fe para el tramite del JUICIO ORDINARIO: “Vencido el termino de prueba, el actuario agregará a los autos, la que se hubiese producido, certificando esta diligencia. El Juez decretara traslado a cada litigante por quince días para alegar de bien probado, sin que ninguno de ellos pueda imponerse del alegato del adversario”.

En similar sentido el Art 411 del Código Procesal Civil y Comercial de Santa Fe para el tramite del JUICIO SUMARIO dice: “Vencido el termino de prueba, y agregada la producida que no lo hubiera sido anteriormente o declarada la cuestión de puro derecho, se correrá traslado a las partes por su orden para alegar por el termino de cinco días”.

A su vez, el Art 413 del Código de rito fija, para el JUICIO SUMARÍSIMO que el alegato (o sea informar sobre el merito de la prueba) será concedido por el Juez al Actor y al Demandado respectivamente. (siendo práctica habitual que el mismo sea remplazado por una minuta escrita que ambos abogados – del actor y del demandado – ya llevan hecha a la audiencia).

Ahora bien, mas allá de las sutiles diferencias entre uno y otro, lo cierto es que el Alegato resulta ser una exposición de las partes hacia el órgano judicial, donde – fundándose básicamente en las pruebas producidas por cada parte – se expone una especie de “conclusión” previo al dictado de sentencia por parte del Juez.

Entonces nos preguntamos: ES NECESARIO QUE LOS ALEGATOS SEAN FORMULADOS POR SU ORDEN ?

Afirmamos y sostenemos enfáticamente que NO.

Situémonos en un juicio (ordinario o sumario), en donde el demandado se impone (sea personalmente por el retiro del expediente o bien por haber compulsado el expediente en el juzgado y en tal sentido cursa la respectiva cedula a la actora) del decreto que versa “TRASLADO A LAS PARTES PARA ALEGAR” y queda a la espera de la presentación del Alegato por parte de la Actora para luego presentar el suyo.

Es esto correcto ? Es ajustado a derecho este proceder ?

En principio la respuesta seria afirmativa, no obstante si lo analizamos desde el punto de vista de la celeridad procesal podríamos afirmar que un Demandado que se impone del decreto y no obstante no presenta su alegato ha perdido la oportunidad de alegar, todo en base al Principio de Preclusión, ya que tuvo conocimiento del decreto y no obstante no alegó, quedando a la espera de que el Actor alegara primero.

Cual es el motivo o fundamento para que el Alegato sea formulado primero por el Actor y luego por el Demandado ?

A nuestro entender NINGUNO.

Nada obsta a que sea el Demandado quien alegue en primera instancia. Nada cambia esto al curso del proceso.

Distinto es el Alegato de la Expresión de Agravios, la cual necesariamente debe ser formulada en el orden que corresponda según sea la parte que haya apelado.

Entendemos contrario a la Celeridad Procesal exigir inexorablemente que primero alegue el Actor para luego hacerlo el Demandado. Es decir, el Demandado no se impone del contenido del alegato del Actor (ni viceversa) por lo que mal puede fundarse en el hecho de que primero debe alegar el Actor para luego hacerlo el Demandado.

Decimos que exigir este tipo de formalismos, máxime cuando el propio Demandado ha quedado notificado (en cualquiera de sus formas validas) atenta contra la economía y celeridad procesal.

Jurisprudencialmente se encuentra ya fijada la posición en lo que respecta a la Notificación Ficta o Tacita, siendo entre otros los fallos que así la reconocen, - sea por el retiro del expediente o bien por el libramiento de la cedula notificatoria del respectivo decreto – los que a continuación transcribo:

“Si el profesional firma la cédula, queda implícitamente notificado de la providencia que comunica, constituyendo ello uno de los supuestos de auto notificación, o notificación tácita o ficta.”

“MONTAJES Y EQUIPOS S.A. c/ PROGRESAR CONSTRUCTORA S.R.L. s/ embargo preventivo Juzgado: Rosario - Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario. Sala 1 Fecha: 02-03-2010

___________________________________________

“Solamente, implica la notificación ficta de la respectiva providencia el retiro de los autos por el apoderado de una de las partes, cuando el pertinente traslado o vista a tal efecto, ha sido decretado.”

Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario, sala IV •  12/05/1980 •  Nasurdi, R. c. Nasurdi, A. C. •

Incluso nuestro Corte de Santa Fe así lo ha establecido:

“No se viola el derecho de defensa si se interpreta que el retiro de los autos asentado en el Libro de Recibos autorizaba a considerar notificada a la parte de una resolución o providencia; este criterio no contradice el valor seguridad al que apuntan las normas rituales en materia de notificaciones.”

QUILICI, Audelia María MASINO de contra FERNANDEZ, Jorge Raúl Fernando y otra -Ejecución Hipotecaria- sobre RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD Juzgado: Corte Suprema de Justicia de Santa Fe : 01-03-2007

En el mismo sentido se ha expedido COLOMBO en Código de Procedimientos, T° I, p 123, EISNER, “Notificaciones fictas, tacitas y compulsivas en el proceso civil, LL, 139-1204).

Entonces: es lógico o justo considerar que el Demandado, quien se notifica del decreto que corre traslado para alegar, se valga del “uso” o “costumbre” mediante el cual se entiende que debe necesariamente hacerlo primero el Actor y luego el Demandado ?

Creemos que NO, es decir, nada obsta a que sea el Demandado quien formule su alegato en primer termino, sin que esto implique violación alguna su Derecho de Defensa ni al Debido proceso.

Tal como mencioné al inicio, el presente trabajo en parte se motiva en una reciente Resolución emitida en el Fuero Civil y Comercial de Primera Instancia de Rosario, donde el Magistrado en cuestión – a quien respeto su criterio mereciendo mi mas alta consideración – a resuelto en el sentido de que los Alegatos deben necesariamente hacerse primero por parte del Actor y luego por parte del Demandado, criterio con el que humildemente el suscripto no concuerda.

En el caso en cuestión, el letrado de la sociedad demandada había quedado notificado del decreto respectivo que corría traslado a las partes para alegar por haber, no solo retirado el expediente del Juzgado, sino también por haber confeccionado y enviado la cedula notificando al letrado de la actora el decreto que disponía el “traslado a las partes para alegar”.

En tal sentido, y notificado el Accionado, este no procedió a Alegar, sino que se limito a esperar que primero lo haga el Actor, para luego hacerlo él.

Formado el incidente respectivo, - al haberse opuesto el actor a la presentación del alegato por parte del Demandado, siendo este ultimo acto ya extemporáneo- se resolvió el mismo en el sentido de sostener que los Alegatos se formulan en el orden siguiente: 1° Actor, 2° Demandado; por lo que se convalido el accionar del Demandado.

Desde ya que coincido – si en este punto con el Magistrado que dicto la mencionada Resolución – que resulta necesario a los fines de alegar que la parte en cuestión cuente con la disposición material del expediente; esto esta fuera de discusión ya que seria imposible e injusto exigirle que formule sus “conclusiones” sin disponer materialmente de las constancias de autos; no obstante no coincido con la postura de entender que siempre e indefectiblemente se deben hacer los alegaros en el orden: 1° Actor, 2° Demandado.

Nuestra postura coincide con la expuesta por el Dr. Hernán G. Carrillo, en su trabajo supra indicado, como así también con la postura Jurisprudencial de la Sala I° de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial (con votos del Dr. Roullon y Elena) en autos “ASTIVIA S.A. c/ VENETZ E. s/ DEMANDA ORDINARIA” 7/9/1992, Zeus, J-264, donde se dijo:

“Aun notificado el demandado antes que el actor (del decreto que ordena alegar), si aquél contaba con la posibilidad de retirar los autos debía cumplir la carga procesal de informar sobre la prueba, so riesgo de perder la oportunidad de ser oído al respecto.”

 

Por lo tanto es entendible la posición del Magistrado que resolvió haciendo lugar al pedido del Demandado en el sentido de que el Alegato de su parte debía ser formulado luego de que lo haya hecho el Actor, pese (reitero) a que dicha parte (demandada) se encontraba tácitamente notificada del respectivo decreto; no obstante apoyo y sostengo la postura contraria en el sentido de que los Alegatos no necesariamente deben ser formulados “por su orden”.

Lo expuesto se funda en los Principios de Celeridad y Economía Procesal, los que son honrados – a mi entender – con pequeñas modificaciones de cuestiones estrictamente procesales, tales como la que he expuesto en el presente.

Hernán Zengarini

Abogado.

Mat: L° XXIX – F° 237

Colegio de Abogados de Rosario

(E-mail: hzengarini@hotmail.com).

 

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