Doctrina

Las costas en la sustitución de una medida cautelar

por Maximiliano García Grande

 

1. Introducción

 

Tema álgido si los hay es el concerniente a la imposición de las costas en el incidente de sustitución de una medida cautelar.

La jurisprudencia santafesina ha establecido lo que prima facie sería una regla general: “En un incidente de sustitución de una medida cautelar, el sustituyente debe cargar con las costas del proceso incidental, salvo que el embargante se hubiese opuesto y resultase vencido.”

 

Este principio creado por la jurisprudencia está sostenido por el siguiente argumento: quien solicita la sustitución debe solventar las costas en caso de allanamiento del contrario porque la sustitución se hace por su propio interés; pero si la parte contraria se opusiese y perdiese, ésta debería soportar las costas porque resultó vencido.

 

Este principio es erróneo porque no analiza la cuestión con la profundidad que el caso merece, es inadecuado porque no contempla las distintas variantes del allanamiento (el allanamiento del moroso y el de quien por su culpa dio lugar a la reclamación) y es autocontradictorio porque utiliza el criterio del vencimiento sólo si hubo oposición del vencido pero no si éste se allanó.

 

2.  Análisis

 

Analicemos la cuestión.

Una de las partes interpone una medida cautelar (vgr. embargo de caja) y el contrario solicita la sustitución ofreciendo otra cautela (vgr. un embargo sobre un bien mueble).

 

Ante la petición del cautelado, el contrario puede allanarse a la misma o contradecirla.

 

Si se allana en término (art. 251, 1), sólo restaría analizar si dio lugar a la reclamación por su culpa puesto que no cabría la posibilidad de que haya estado en mora.

Ahora bien, ¿puede considerarse que el allanado en un incidente de sustitución de cautelar haya dado lugar, por su culpa, a la reclamación? De ninguna manera, porque, en principio, trabar una cautelar nunca puede ser considerado fruto de un obrar culposo o negligente.

Dije “en principio” porque considero que hay una excepción: cuando la cautelar trabada es una inhibición y el peticionante no investigó si el cautelado tenía bienes libres tal como manda el art. 290 CPCC[1].

En este caso, el peticionante obró negligente y antijurídicamente al peticionar la inhibición, por lo que con su culpa dio lugar a la reclamación.

Aquí si el peticionante de la cautelar se allana, igual deberá condenárselo por las costas de la sustitución ya que por su culpa dio lugar a la reclamación (art. 251, 1).

 

Si el peticionante de la cautelar, en cambio, se opone a la sustitución; deberá condenarse en costas a quien resulte vencido.

 

En conclusión, se puede establecer la siguiente regla: en el incidente de sustitución de cautelar deben imponerse las costas

a)      por su orden si media allanamiento del peticionante de la cautelar, salvo:

a.1.) que la cautelar haya sido inhibición y su peticionante no haya investigado la existencia de bienes libres a nombre del cautelado, con lo que se impondrán las costas al allanado por haber dado lugar a la reclamación por su culpa.

b)      al vencido, si media oposición en el incidente.

 

3. Jurisprudencia

 

Sin perjuicio de la opinión vertida en esta nota, trascribo diversos criterios jurisprudenciales.

 

“En un incidente de sustitución del embargo, el sustituyente debe cargar con las costas del proceso incidental, salvo que el embargante se hubiese opuesto y resultase vencido.”

Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario, Sala 3º, 19/06/09, PEREZ LAMOLLA C/ AGUILAR

 

“Corresponde imponer las costas por su orden en el incidente de sustitución de embargo si quien solicitó la medida cautelar se allanó al pedido de sustitución.”

Cámara de Apelaciones del Trabajo de Rosario, Sala 1º, 13/12/07, ASTUDILLO, Carlos Eduardo c/ OCA S.A.

 

“El solicitante de la sustitución debe soportar las costas del incidente, cuando se trata de obtener el desembargo de un bien por el embargo de otro o fianza equivalente, porque en tal caso, las actuaciones respectivas lo son sólo en su interés, en liberar un bien, lo que, de alguna manera beneficia. Pero cuando se trate de sustituir una inhibición general por embargo y fianza, la situación es distinta, ya que debe tenerse en cuenta, que la inhibición sólo procede para el caso de no conocerse bienes libres suficientes del deudor (art. 290 CPCCSF); y que si se presentasen bienes o se diere caución suficiente. Esto es, que la inhibición de bienes es de aplicación restrictiva y de excepción.”

Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario, sala 3º, 17/11/09, BATTCOCK Ubaldo R. C/ BESEDOVSKY Luis Víctor S/ Acción autónoma de nulidad.

 


[1] Art. 290 CPCC: “De no conocerse bienes libres al deudor, podrá solicitarse contra él inhibición general; que quedará sin efecto si presentare bienes o diere caución bastante.”

 

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